Capitán Pastene
Del otro lado del horizonte,
vinieron los nonnos a colonizar
dejando con sus huellas y estelas en la mar,
gran parte de su vida atrás.
Aunque los italianos su tierra amaban,
no pudieron seguir ahí más,
pues había tantos problemas,
que la mejor solución era emigrar.
Giorgio Ricci fue el hombre,
que de casa en casa golpeó puertas para invitar
a sus coterráneos de la Emilia Romagna
a fin de invitarlos a colonizar.
Mucho ofreció este caballero,
que se veía bien vestido y con dinero.
100 familias le creyeron y juanto a el
a Chile partieron.
Desde Módena en tren salieron,
para en La Rochelle embarcar
y trar 30 días navegando el ancho mar
llegaron a la Nueva Italia
donde comenzó su chilenidad.